TRES ESCRITORES DEL REALISMO EN EL FRANQUISMO.
CUANDO TE REGALAN LIBROS.
Recibimos desde la mano del Miguel Sánchez,( del grupo Ambos Mundos), para el Sueño Igualitario y para nuestra particular biblioteca tres prometedores títulos y libros de los que, confieso, desconocía la trama; aunque la intuición casi nunca va desencaminada.
Así que nos pusimos a indagar acerca de los escritores y sus obras. Yo conocía a Agustín Salgado desde que me enganchó en La Grama, una más que notable novela, muy bien escrita. Me gustan los escritores sencillos y que hacen poco ruido, más allá del teclado.
Me dispongo con el primer libro y el primer nombre , Luís Landínez del que sé que fue un notable y prometedor escritor salmantino que se “fugó”, por decirlo de alguna manera, demasiado pronto de su trayecto vital, privándonos de su magnífica forma de narrar situaciones, momentos y personajes.
Nos vamos al Google y allí nos asalta un muy buen artículo de EL CULTURAL. es; se trata de un artículo firmado por Ángel Basanta, así que dejemos que sea una tercera persona la que nos acerque a la obra del salmantino Luís Landínez, LOS HIJOS DE MÁXIMO JUDAS, además tenemos ante nosotros la misma edición la de editorial Alcayuela de Salamanca . Nuestro propósito es el mismo que el de este periodista que escritores, plumas y narrativas como las de este escritor no caigan en el olvido, nunca.
Esto es un extracto del artículo de Basanta:
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“Luis Landínez (1911-1962) con Los hijos de Máximo Judas quedó finalista del premio Nadal de 1949. Su temprana muerte, en circunstancias misteriosas, la desaparición de otros textos suyos y la escasa fortuna editorial de Los hijos de Máximo Judas. dejaron en al autor salmantino y a su única novela publicada a merced de un injusto olvido. …La novela de Landínez desarrolla “una tensa red de pasiones elementales que se despliega con el rigor, la parquedad y la implacable concatenación de una tragedia griega”, como explica Senabre. Así lo entiende el lector de esta desnuda tragedia desencadenada en un innominado pueblo castellano en cuyo estrecho marco se enfrentan pasiones primarias como la codicia, la avaricia, el odio y el amor, con matrimonios de conveniencia, crímenes, suicidio e inexorable consumación del castigo final. La novela tiene un doble plano que entronca la desgracia familiar de los Judas con la colectividad. Pues Máximo Judas, “el mayor contribuyente del pueblo”, tiraniza a sus hijos y todos son atrapados en la radical perversidad de su segunda mujer. Pero la tragedia hunde asimismo sus raíces en las graves diferencias sociales e incluso en el atávico designio impuesto por la naturaleza.”
Nosotros, podemos de momento, hablar poco de la obra porque todavía estamos en ella, pero cuando nos hacemos eco de ello es porque además de que apreciamos el regalo de uno de nuestros lectores es porque “vemos” que hay calidad y que debería hacerse justicia reivindicando esta obra.
Visitar, con la lectura, otra vez el negro sobre blanco desde la pluma de Agustín Salgado me traslada, casi sin darme cuenta, a la trama quebradiza de La Grama, sonde te sientes pequeño ante un Goliat al que todo lo que hace, por injusto que sea, le sale bien….pero luego está el tiempo que dicen que lo cura todo y que en las obras de Salgado toma una nueva dimensión. Tengo entre mis manos , dejando pasar las páginas tal cual naipes fuesen a TIERRA DESOLADA y EL HORCAJO.
Todavía no lo hemos leído, no puedo con tanto, pero sé del realismo , casi hiperrealismo, de Salgado y de que sus historias pueden oler a rancio; ser grises; estar cargadas de un ambiente que te ahoga, pero sin apretar para que al día siguiente vuelvas a sentir esa especie de desesperación e impotencia, sobretodo impotencia, que sólo Salgado sabe recrear. Sobresaliente.
Nos vamos a la contraportada de esta edición, también de Alcayuela
y reproducimos la crítica que hacen de Tierra desolada y de El Horcajo.
Sobre TIERRA DESOLADA: “ Las cualidades de Tierra desolada son su juego verbal, la trascendentalidad de lo cotidiano, su extraordinaria facilidad narrativa. La emoción y la palabra”. Jorge Urrutia Profesor en un artículo para el periódico HOY de Cáceres, en 1974.
Sobre EL HORCAJO: “El autor construye una doble narración paralela, de la que se deduce el carácter histórico de las desgracias hispanas. Y una estructura tan trabajada como rigurosa consigo misma…..Se trata de un estilo enormemente personal, pletórico de fuerza, pero reflejo de dotes inequívocas, de un vigor poco común” Luís Suñén en un artículo que publicó la revista ÍNSULA , junio de 1978.
Y el último de los libros que nos regalaron estos amigos salmantinos es AÑO TRAS AÑO de Armando López Salinas que edita, también Alcayuela, en la misma colección que los otros dos libros (de los que hablamos antes) , Nueva narrativa del siglo XX.
Este nombre me suena, y mucho, pero no tanto como escritor…me saca de dudas, de nuevo, el “ordenata” y enseguida sé de quien se trata. Se trata del que fue subdirector de Mundo Obrero y corresponsal en España de Radio Pirenaica, esa radio clandestina que alimentó las ilusiones de los resistentes unos cuarenta años. Fue también militante del PCE y miembro del Comité Central.
Es, también un escritor (como los otros dos) que se ha hermanado con la denuncia social y el realismo de una sociedad triste, aunque disfrazada de pandereta, castañuelas, corridas de toros y copas de Europa del Madrid.
Este escritor se interesó en sus novelas por los problemas de las áreas rurales pobres: La mina (1959); Caminando por las Hurdes (1960), con A. Ferres; Año tras año (1962), Por el río abajo (1966), con A. Grosso; Viaje al país gallego (1967), con J. Alfaya; Crónica de un viaje y otros relatos (2007). Con la obra que tenemos , entre manos , consiguió el Premio Machado de Novela. Fue, además y en plena dictadura franquista , finalista del Premio Nadal, 1959 que recordemos es el premio literario más antiguo del Estado Español---nacido en 1944—y que ha contado siempre , entre sus finalistas y galardonados a lo mejor de la literatura y la pluma.